Usualmente cuando voy a mi ginecologo estaciono en la calle, hoy no habian parquimetros libres, asi que me toco usar el Valet Parking del edificio. No dejo el carro en el Valet porque me parece ridiculo tener que pagar $3 dolares cuando de todas formas le voy a pagar al Doctor, y porque usualmente me da pena el estado de desastre en el cual se encuentra mi carro. Seamos honestos, es mas la segunda que la primera. Pero hoy, no habia puesto afuera, asi que me arme de valor, le di una arregladita al carro y me baje muy tranquilamente. Sin la llave. Volvi a montarme en la camioneta, saque la llave. Me sonrei a mi misma.
Frente a la puerta estaba un podio con un letrerito $3, y detras un muchacho, con el pelo rizo y largo, definitivamente peinado con gel.
“Te pago ahorita o despues ?” le pregunte
“Ahorita, si puedes…”
“Ok…” le dije mientras registraba el mundo infinito que es mi cartera, de donde salio un calcetin de Ariel, el cable de la computadora, papeles y finalmente mi monedero. Tenia dos singles, me puse a registrar como loca buscando cuatro quarters.
A todas estas el muchacho se me quedo viendo, entre riendose y serio.
“Es que no quiero romper un billete de $20″ me senti obligada a explicar, mientras sacaba la ultima moneda. “Aja! Ahi tienes”
Me voltee dispuesta a irme a la oficina del Dr, cuando escuche
“Mmmm…Me tienes que dar la llave!”
Me pare en seco. Menee la cabeza, que estaria pensando, que yo nunca habia dejado el carro en Valet Parking. Suspire, me voltee y le di la llave. Para mi sorpresa el muchacho me recibio con una sonrisa, de alguna manera hasta complice de mi mental fart. “Suerte” me dijo. Yo solo asenti con la cabeza, suerte y una memoria nueva es lo que necesito.
Llegue a la oficina de mi Doctor, rodeada de mujeres embarazadas, y otras que probablemente iban a hacerse sus chequeos. En la espera de 45 minutos, me dieron ganas de tener otro hijo, de volver a estar embarazada, para despues quitarme yo misma las ganas. “Ja! Quiero otro hijo, y justo vengo a chequear que me fucione el dispositivo intrauterino”. Finalmente me llamaron. Mi Doctor tranquilo y tropical como siempre me pregunto por mi bebe, me conto de los de el, y se sorprendio cuando yo le dije que el mio ya caminaba y el domingo se habia estado revolcando en la tierra. Penso un segundo, abrio mi chart, y me dijo “Cuando fue que yo te hice la cesarea? En Noviembre del 2008?”
“No Doctor, en Noviembre del 2007″
“Ah! Menos mal…ya yo decia, mi hijo tiene siete meses y no hace nada de eso”
Nos reimos, nos despedimos y baje a buscar mi carro.
Sali del edificio y cuando iba llegando al podio del Valet Parking, mi amigo despeinado/peinado me dijo “Vienes como si te hubieran caido a palos…”
Me rei…”Si, toda esguallinga’a”. Como le explicaba que no me habian caido a palos pero que abrirle las piernas a tu Doctor para que te revise si el hilito del IUD esta donde debe estar, tampoco es muy agradable. Asi que solo sonrei y el tambien.
Le di el cartoncito del numerito, menos mal que sabia donde estaba.
“Que te pasa?” me pregunto
Caramba! Los tres dolares me iban a salir bastante utiles, y mas baratos que el copago a mi terapeuta.
“Por donde empiezo….?” me rei
Paso por el lado una muchacha y el sin la menor verguenza le silvo, “Estas bella mi amor” le dijo. Yo me cague de la risa.
“A ti lo que te pasa es que estas enamorada.”
Senti que le di la mirada mas sinica que existe en mi universo de miradas, “Enamorada? Mejor buscame el carro!” Como te cuento que estoy pasando por una crisis existencial, matrimonial, financiera, de trabajo…osea! todo lo que le pasa al pais me pasa a mi.
Busque en mi cartera para darle propina. Le habia pagado con mis ultimos dos billetes de a dolar, y solo tenia uno de $20. Le doy los $20? En eso encontre una moneda de a dolar que me habian dado en el Farm Stores, donde ya soy amiga del dependiente, y la saque. Busque otras monedas mas y llegue a dos dolares. Llego el con mi camioneta.
“Te vas a seguir riendo de mi” le dije
“Por que?”
“Es que no tengo billetes, solo esta moneda…pero es de un dolar igual”
Me extendio la mano, “Damela”
Me monte en el carro, mientras le preguntaba “De donde eres?”
“Por que? Estoy muy feo”
Me quede callada, lo mire fijamente, en un segundo le examine la cara, la cicatriz en la mejilla derecha, los ojos aguarapaos, la sonrisa, el pelo largo peinado despeinado, la sonrisa natural y afable.
“No, feo no. Eres simpatico. Simpatico de personalidad. Pero feo no eres.” Lo volvi a ver, el me vio igualmente. “Simpatico” repitio.
“La verdad te pregunto porque no pude reconocer tu acento”
“Soy colombiano”
Frunci la cara. “Los colombianos son simpaticos!” Mientras mentalmente paseaba por todos mis amigos colombianos…El Gatico, Andrescito, Karl Troller, Alex…
Muerto de la risa me respondio “Pero a mi no me gustan los colombianos, a mi me gustan las colombianas!”
“Las colombianas? Mmmmmm Esas son…” pause y pense muy bien antes de decir lo que queria decir, despues de todo no queria ofenderle a nadie de su familia.
Solo atine a decirle “El problema es que las colombianas le gustan a todo el mundo!”
Nos reimos, el conductor del carro de atras tenia cara de ‘ya cortenla’. Asi que me despedi, y comence a andar. Escuche como me decia “Que tengas un buen día mi cielo”
Todo el camino a la oficina me venia riendo, preguntandome como hay personas que hacen sentir bien a otras y sin el menor esfuerzo. Tambien pense en un articulo que lei en Oprah, que uno tiene que estar mas abierto a posibilidades, que tiene que ser mas outgoing y hablar mas con la gente. Verdaderamente no me imagine que el Valet haria mas que estacionarme el carro este dia.

